La colaboración multiplica los resultados cuando compartimos un mismo propósito.
Ayer, junto con mi esposa Ma. Lucila Martín, tuve el privilegio de participar con el Gobernador David Eaton del Distrito 4130 en una nueva jornada de reforestación en el Santuario de la Mariposa Monarca, en el ejido El Rosario. Gracias al trabajo conjunto de los Distritos 4130 y 4140, de las empresas CPKC de México, Viakable y XIGNUX, y de las organizaciones FOCEN, AMBIOMAS, Profauna México y Correo Real, se plantaron 25,000 nuevos árboles que contribuirán a restaurar este invaluable ecosistema.
Este proyecto demuestra que los grandes desafíos ambientales solo pueden enfrentarse mediante la suma de voluntades. Cada institución aporta su experiencia, cada empresa su compromiso social y cada voluntario su esfuerzo para hacer posible un futuro mejor.
Plantar un árbol es sembrar esperanza, pero cuidarlo durante los próximos años será la verdadera garantía de éxito. Como bien señaló el Comisario Ejidal Mauricio Gómez, el manejo agronómico de los árboles requerirá constancia, recursos y trabajo conjunto para asegurar el desarrollo de esta nueva generación de árboles.
Quiero hacer un reconocimiento muy especial a los socios José Luis Tulas, del Club Rotario Uruapan, y Víctor Gutiérrez, del Club Rotario Arandas, quienes trabajaron con gran entusiasmo durante toda la jornada de reforestación. Muchas gracias por su compañía, por su entrega y por demostrar, con el ejemplo, que servir también es cuidar el medio ambiente.
Reconocemos también el extraordinario trabajo realizado desde el inicio de este gran proyecto por los Clubes Rotarios Ciudad Hidalgo Diamante, del Distrito 4140, y Monterrey Metropolitano del Distrito 4130 cuya visión, liderazgo y perseverancia han sido fundamentales para convertir esta iniciativa en una realidad.
Finalmente, quiero expresar mi más profunda felicitación y gratitud a todas aquellas personas que, de manera anónima, han entregado su tiempo, su esfuerzo y su corazón sin esperar reconocimiento alguno. Seguramente han sido muchos hombres y mujeres quienes, con sus manos y su compromiso, han hecho posible este gran proyecto. Ellos representan la esencia más pura del servicio: trabajar por un bien mayor sin buscar aplausos, dejando como recompensa un mejor futuro para nuestro planeta y para las próximas generaciones.
Cuando Rotary une esfuerzos con la sociedad, la iniciativa privada y las comunidades, demostramos que la colaboración transforma realidades y deja un legado perdurable. Juntos estamos asegurando que el Santuario de la Mariposa Monarca continúe siendo, por muchos años más, el hogar invernal de una de las maravillas naturales más extraordinarias del mundo.